Vídeo del día para mi Cosa

domingo 27 de septiembre de 2009

Esperarte

Mi amor, me acordaba de ti y me he sentado a escribir...
Al final ha salido, por ahora, todo mejor de lo previsto (y tocaré madera...). Y el miedo a la incertidumbre se ha diluído poco a poco, según han ido ocurriendo las cosas. Y ahora, ahora te estoy esperando en nuestra casa a que vengas el sábado que viene, tengo unas ganas infinitas de ir a recogerte a Berlín con Abraham en el coche y verte llegar, y darte un abrazo.

En la ausencia de todo es cuando uno se da verdaderamente de las cosas y las personas que le importan, y yo me paso el día entero pensando en ti, imaginándote a mi lado de la mano por la ciudad, o caminando por los baldosines blancos de la casa. Creo que te va a gustar bastante el interior, la verdad es que el edificio por fuera y el portal, no son nada bonitos. Pero creo que eso es lo que menos importa, porque son lugares de paso. Te quiero tanto, que daría cualquier cosa por ti. Hora a hora, hablo conmigo mismo de lo importante que resultas en mi vida, incluso llego a pensar que soy muy afortunado por haber vivido todo lo que he vivido ya a tu lado, que nadie me va a poder quitar las horas que he pasado contigo. Y el mero hecho de saber que estás en el mundo, y aunque tu corazón lata a miles de kilómetros, me tranquiliza y me reconforta, como cada vez que puedo verte en el ordenador y escuchar tu voz. Tu voz es la voz de mis pensamientos, todo lo pienso como me lo dijeras tú, en ti he encontrado a mi verdadera conciencia. Y eso créeme, que es muchísimo, porque cuando llegan las horas en que te quedas solo, siempre se necesita un recuerdo, y tú eres mis recuerdos, y la voz de mis recuerdos.
Tengo ganas de sentir tu brazo sobre mi hombro, y de despertarme y sentirte cerca. Lo vivo todo ya, sin que tú estés, y dejo el otro lado de la cama vacío cuando duermo, para entrenarme a no molestarte cuando vengas.
Lo que más me gusta de ti, es la seguridad que me transmites, eso de que aunque tú no sepas poner una lavadora, haces que sabes y acabas poniéndola, sólo por demostrarme que son tonterías. Y que aunque sigamos siendo unos niños dentro de nuestro cuerpo, quieres ir conmigo hacia donde el tiempo nos lleve, y nada me hace más ilusión que esa sensación de compañía y cercanía, que me enseña a ver la vida de una forma afortunada. No sabes la de ánimos que me dio que a ti te gustara lo que voy a hacer aquí con los chicos del instituto, que tú me dijeras: "Qué trabajo tan guay". Lo revistió todo de oro en un segundo, y me dibujó una sonrisa a la altura del estómago que me da ánimos para seguir cada día pensando que al menos dedico mi tiempo, a algo que tú estimas, que tú valoras.
Así que aquí seguiré esperándote, contigo dentro de mí, llenando las horas de fotos tuyas y de recuerdos. Siento tanto haber perdido el tiempo a veces discutiendo...¡No sabes lo preciosa que eres, y la de cosas que dejas alrededor de ti que son especiales!
Por ejemplo, entrar al baño y sólo ver mis desodorantes, y mi colonia, y un cepillo de dientes aburrido, y la cuchilla de aféitar. Y recuerdo los días en Londres y Alcocéver, y tus cosas al lado de las mías, y tus cremas y sus olores tan ricos. No sé, creo que no consigo explicarlo. No son las cosas, es que sean tuyas y estuvieran al lado de las mías.
Te quiero, que lo sepas, te quiero y te querré siempre como a nadie en el mundo. Porque nadie me ha ayudado nunca tanto como tú, a quererme y a hacer de mí alguien responsable de mí mismo. Es lo que consigue que pueda sobrevivir esperándote.
Un millón de besos mi amor,
FJLeón

martes 15 de septiembre de 2009

El Show

Un día menos, un día más... Así me siento empujado hasta el día 19 de Septiembre por el calendario, y sin embargo parece que los días pasan despacio como siempre que esperamos algo.

Esta tarde ha sido corta pero intensa. Me lo he pasado muy bien contigo, haciendo esa especie de Show del humor ininterrumpido entre nosotros en que cualquier cosa puede convertirse en algo disparatado y gracioso. Como que venga un hombre y nos dé un descuento para el circo de Rody Aragón. Lo siento, me estoy partiendo de risa ahora al recordarlo.
Es como si fuera demasiado cutre para ser real, y al mismo tiempo enternecedor y siniestro, como el hombre delgado que las iba repartiendo.
La verdad es que Alcalá es una ciudad llena de personajes Hoffmanianos ¿Verdad? La gitana del Romero, el violinista desafinado y desacompasado, el acordeonista rumano extraño, el pobre doblado durmiendo sobre el vaso, tu anciano vecino de arriba más viejo que la muerte pululando por descansillos y alrededores del portal, el hombre de la cara de asesino con una caña de pescar, el canguro obeso, el que se le ocurrió llamar José Luis a su tienda... Y en medio de todo eso, nosotros en el Índalo, con el ir y venir de peticiones, y una risa que no sé ni de dónde nos salía.
¡Vaya fauna!
"Fernando que me estaba divirtiendo..."

Quiero que sepas que te quiero mucho. y que por favor mañana no se te olvide llamarme cuando lleves a Sera para que le corten el pelo. Así nos tomamos un café por ahí, y damos un paseo mañanero. Yo bajaré con mis legañas y a medio peinar y vestir, posiblemente con aliento de monstruo de las cavernas profundas del Himalaya. Pero enamoradísimo escalón a escalón, que bajo por la escalera cuando tú vienes, para tardar menos. ¡Ya sabes lo que tarda el ascensor!

Un millón de besos, mi vida.

FJLeón


lunes 14 de septiembre de 2009

A flor de piel

Me ha encantado la tarde de hoy contigo, no sólo por haber vuelto a ver Los puentes de Madison, que es una de las películas que más cosas me ha transmitido en el mundo, si no por haberla visto contigo, los dos solos en tu casa, tan a gusto, rodeados de nueces y de café y de palomitas y coca-cola. Casi todas las cosas que me gustan de este mundo estaban en ese salón conmigo. Tú, la peli de Clint Eastwood, Sera lamiéndose como cada vez que se aburre, el café, las nueces, la tarde apagándose fuera con los ruidos en la calle.
Me hacía falta una tarde así para tranquilizarme, porque tengo muchísimos nervios, ya lo sabes, por el asunto de que llegue ya lo de marcharme a Alemania. Pero vamos, que llevas razón, que es algo que quiero y que va a ser mejor para mi futuro, y por lo tanto, para el de los dos. Días como hoy me hacen pensar en lo feliz que se puede llegar a ser con muy pocas cosas, en el fondo, lo único que me hace falta es que estés tú conmigo. Y eso encima, lo voy a tener allí al poco tiempo de llegar.
Pues eso que como dice el título de la entrada de hoy, perdona si no te escribo más a menudo, tengo la sensibilidad y los nervios a flor de piel. Creo que siempre me pasa cuando voy a coger un avión, ya lo sabes tú, luego una vez allí se me suele pasar todo. Es como cuando hago exámenes, que estoy insoportable con la ansiedad hasta que los termino, que luego casi nada en la vida es para tanto.
También te quería agradecer todo el apoyo que ha recibido por parte de la familia de tu padre el libro, me hizo mucha gracia verme allí firmando dos ejemplares, y que Antonio me dijera que él también ha ido alguna vez solo al cine y que sí, que tenía algo de vergonzoso. Son unas personas muy entrañables, qué te voy a decir que tú no sepas ya ¿verdad?

Y nada más, que espero que todo nos salga bien en Deutschland, yo por lo menos voy a intentar por todos los medios que así dando el máximo por mi parte. Quien hace todo lo que puede, ya se sabe...

Un millón de besos, vida mía.

FJLeón

domingo 6 de septiembre de 2009

En el fondo

Hay veces en la vida que se llega con una mirada interior, que no está en los ojos, al fondo del alma, y que uno se reencuentra consigo mismo con una perfección en el reflejo, superior a la de nuestra imagen cualquier espejo. Y es difícil querer identificar todos los errores que cometemos con nuestra identidad, con lo que somos en ese fondo de nosotros mismos y queremos parecernos a lo largo de nuestra vida. La verdad es que no sé por qué escribo en primera persona del plural, cuando podría escribir en primera del singular.
Y entonces cuando esto que he escrito ocurre, sólo se puede llorar y desear que todo ocurra de otra forma, y que lo que verdaderamente está dentro de nosotros pueda darse hacia afuera. Es como si únicamente pudieras conseguir lo contrario de lo que te propones, e intentases apagar un fuego con gasolina.

Ojalá pudiera destrozar todo ese complejo del abandono que tengo, porque es un complejo y porque lo tengo muy arraigado dentro de mí. Creo que el primer paso es reconocerlo, como en otros muchos complejos y problemas que afectan a la vida. Es como vivir en un puente que se cae a trozos, o como si el mundo fuera un acantilado enorme y yo me viera de repente abajo del todo mirando hacia arriba y detrás de mí no hubiera más que el mar y no supiera nadar. Y entonces, dentro de esa sensación, me bloqueo. Y me pasa ante ciertos momentos que no soy capaz de asimilar, y que no soy capaz de solucionar si no es con el contacto. Con un abrazo, o con una mano en la espalda o un gesto de comprensión que tampoco sé explicar, pero que necesito en esos momentos. A veces creo que necesitaría una cuerda, como los personajes de la película de Dolls, que por cierto algún día quiero que veas conmigo.

No sé cómo pedirte perdón, no sé si quiera si se puede pedir perdón después de haberse comportado como un esquizoide o un demente. Me veo dentro de mí, y no lo comprendo. Lo único que me queda es intentar comprenderme y pedirte ayuda, porque está claro que la necesito y que tengo que terminar con esa parte de mí tan destructiva y tan inútil, porque al final no sirve para nada más que para aíslarme y hacerte daño, y no hay nada que me dé más pena que estar solo, ni nada que me repugne más en este mundo que sentir que estás mal o que algo te molesta o te perturba.

De todas formas te estoy muy agradecido aunque no te lo puedas creer, porque me has hecho ver, al menos, que todo esto que llevo conmigo no sirve para nada, o para lo que sirve es para nada, porque la destrucción es un camino hacia la nada.

Te quiero y sé que tú a mí también, porque me lo has demostrado infinitas veces, y lo sigues haciendo. Y eso es lo único de esta vida que me ha tocado vivir, que realmente me importa.

Esta tarde y esta noche tenías unos ojos preciosos, creo que es porque el peinado te dejaba la cara al descubierto. Estás hermosísima con el pelo recogido. Y ver esos ojos a mi lado, y tu voz y tu presencia, me da ganas de vivir, todas las que se pueden tener. Te lo juro.

Un millón de besos.

FJLeón