Espero que esto pueda contestar al correo de esta noche y destruya tus anhelos como se destruye la oscuridad con la luz del sol.
Si se pudiera escribir con oro y piedras preciosas lo que intento decirte, lo haría. Si pudiera coger el azul del cielo y convertirlo en un folio para que lo leyeras, lo haría también. Y si pudiera te escribiría sobre las nubes y sobre el mar y sobre la luna que te quiero, poniendo tu nombre y el mío el uno al lado del otro.
Intenta poner tu mente en blanco cuando leas estas palabras, e intenta imaginar detrás de cada sílaba que te escribo que es mi voz la que susurra en tu oído las palabras, como cuando te digo que te quiero mucho al oído.
Cuando se habla del amor siempre se dice que no se encuentran las palabras para describirlo, que haría falta un nuevo lenguaje lleno de lugares y sensaciones únicos. Lo único que pretendo decirte es que dentro de mí no hay otra alegría que la de verme acompañado de ti a través de la vida, es algo más allá de la pertenencia a una familia, eres más que mi familia para mí. Eres mi familia, eres mi amiga, mi confesora, eres las ganas de vivir dentro de mí, eres todo a lo que pertenezco, sin ti mi mundo perdería sentido, como si de repente dejase de haber gravedad y las ciudades y el mar empezasen a salir volando destruyéndose. Lo único que pretendo es hacerte feliz y que te sientas orgulloso de mí, y de ser la persona que va contigo y que se corta el pelo cuando tú se lo dices, porque te quiero. Y porque quiero un futuro mejor a tu lado, hago todo lo que hago, tengo dos metas en la vida ser feliz a tu lado y recordarlo contigo.
Sé que he conseguido hacerte pensar lo contrario a base de cambiar mi manera de quererte, por pensar que te molestaba y que soy muy pesado, todos los días intentando escribirte un blog, agobiándote con mensajes y no acercarme tanto a ti porque pienso siempre que no te gusta, dedicándote novelas y poniendo tu nombre en cada cosa que hago, hasta en los exámenes de alemán que hacía en el trabajo. Y lo que he conseguido es hacerte pensar que no me importan estas cosas, y que he cambiado, cuando por dentro soy yo, la persona que quiere verte nada más despertarse y pronuncia tu nombre con veneración en su interior, pensando en qué estarás haciendo y dónde estarás y si habrás conseguido por fin hoy el vestido que llevas buscando estos días, hasta me hace ilusión cuando viene la factura del gimnasio a tu nombre, te lo digo de verdad. Me gusta ver escrito tu nombre cerca del mío, o simplemente en mis manos en un papel.
Si hay algo que me hace feliz es saber que existes, que tú estás en el mundo y que estoy contigo estés donde estés. Te quiero tanto que podría deshacerme de felicidad sólo por pensar que estoy saliendo contigo y que quieres compartir tu vida junto a mí, pero quiero estar a la altura, y quizás me exija demasiado y eso es lo que te hace pensar que eres una carga, al contrario. Quiero que donde estés, te sientas la persona más importante del lugar y la mejor tratada, porque tú lo eres en mi corazón.
De verdad que me siento avergonzado cada vez que te escucho llorar, me ahorcaría del árbol más alto del mundo, me tiraría desde un avión sin paracaídas, para cargar con la culpa de cada lágrima que sale de tus ojos por mi culpa, por no saber hacerte sentir lo que eres para mí consiguiendo lo contrario.
Todo lo que puedo ofrecerte es mi amor y mi apoyo en cualquier cosa, no dudo ni una milésima de segundo en tu infinito talento para cualquier cosa que te propongas hacer, al contrario, lo único que te pido es que unamos fuerzas para todo lo que quieras. Si alguna vez he dicho que no eres capaz de hacer algo, es porque sé que lo eres y que lo puedes ser tanto tanto y tan grande que ni tú misma te imaginas el potencial que hay dentro de ti, sólo tienes que dar los pasos hacia adelante y atreverte más a serlo. Porque no he visto en mi vida un alma más grande que la tuya, ni unos sentimientos más puros, ni una mirada tan limpia. Siento tanto haberte hecho pensar lo contrario que me avergüenzo de latir y de respirar. Te lo digo de verdad, además creo que formaríamos una pareja de creadores que no le tiene nada que envidiar a nadie, ni a nada, en cualquier cosa que nos propusiéramos hacer. Y en eso tengo la misma fe que en que dos y dos son cuatro.
Para mí lo eres todo, te quiero más que a las palabras, que a la música y que a la pintura de todos los museos del mundo. Sin ti sería como un libro en blanco lleno de nada, como una guitarra en una casa que nadie sabe tocar y un lienzo tirado bocabajo en un charco.
Ojalá y a partir de ahora sepa hacértelo entender, como sabía hacerlo al principio cuando nos "conocimos".
Tengo ganas de darte un abrazo y apretarte contra mí, y llenarte de besos y de palabras verdaderas, de amor amor, de ese que no da vergüenza decir y te eleva por el resto de seres humanos del planeta, porque es tan perfecto que es imposible de comprender.
Te quiero, y quiero que lo sepas. No eres una carga, ni un ogro, ni tienes porque estar más a la defensiva. Todo lo que tenemos para ayudarnos es a nosotros mismos, y el tiempo jamás correrá en nuestra contra, porque tú y yo, estamos fuera de esas coordenadas. Mi amor por ti es infinito, y lo único que tengo que hacer es demostrártelo.
No más reproches, ni más chorradas. El amor es amor, y se justifica por sí mismo amando, no necesita más.
Te amo.
Un millón y medio de besos.
FJLeón
viernes 7 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada