Vídeo del día para mi Cosa

miércoles 11 de marzo de 2009

Sangre de azúcar

Llevo varios días sin entrar al blog, porque cuando llego a casa lo primero que me apetece es despedirme de ti por teléfono e irme a dormir y no he tenido las suficientes fuerzas hasta hoy para sentarme a escribirte algo, y me da mucha pena, porque me gusta siempre sentarme a pensar en ti y dedicarte unas pocas frases, porque eres lo más importante de mi vida y no me cansaré de decírtelo nunca.
Te echo mucho de menos durante el día, y me encanta llegar a Alcalá para poder verte y pasar contigo un rato, aunque sólo por sea por mirarte a los ojos, o por hablar contigo de cualquier cosas que se nos ocurra. En el fondo siento siempre que hay dentro de ti algo que me llama continuamente y que cada día es diferente y es igual a la vez.
Ya te anticipo que se me van a hacer muy largos los días hasta que te vuelva a ver, pero por lo menos voy a tener la ilusión de ir viendo cosas y conociendo sitios bonitos para después enseñártelos a ti, y me hace muchísima ilusión que vayas a venir, para pasar juntos unos días y unas noches lejos de todo y cerca de dos de mis mejores amigos, Abraham y Alberto.
Y que no hay nada en el mundo igual a la sensación de cuando me das un beso porque sí, y me pilla de improviso y se me rompe la sangre en un montón de azúcar por el cuerpo y me parece que puedo volar desde dentro de mí mismo hasta cualquier lugar del mundo. No se puede explicar con palabras, es una sensación única, como el amor que siento cuando te tengo cerca. No valdrían todos los idiomas del mundo, para dar con la definición exacta de lo infinito que me haces sentir.
Un millón de besos mi vida,
me voy a llamarte por teléfono.
Te quiero.