Muchas gracias por estar conmigo cada tarde, pendiente de mí, contándome tu vida, los exámenes que has tenido que hacer, siempre alrededor de mí. Porque el resto de cosas del mundo, te lo digo de verdad, todo lo demás, es una bazofia infumable revestida de logotipos y emblemas que no tienen ni punto de comparación contigo, con poder estar contigo un rato y sentir que la vida es de verdad y que me puedo abrazar a lo que más quiero de este mundo, y eso basta para mí, basta para hacerme sentir que mi vida tiene un sentido, aunque sea el de mirar tus ojos.
Te quiero tanto, pienso tanto en ti a lo largo del día, esté donde esté. Es como si pudiera multiplicarme por dentro y hacer de mi alma un estudio de pintura en el que solo estuvieras dibujada tú, y en el que sólo puedo estar yo y se pudiera escuchar tu voz y tu , únicamente con pensarlo.
Jamás habrá nada, ni nadie, que me haya hecho sentir cosas parecidas a lo que siento al verte, al estar contigo, y al regresar de estar lejos de ti mirarte hasta el fondo de las pupilas y ver que en el fondo de esa última oscuridad que cierra tu mirada, se encuentra todo lo que deseo de este mundo, TÚ.
Te quiero mi vida, un millón de besos.
FJLeón

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada