Vídeo del día para mi Cosa

jueves 25 de diciembre de 2008

Me das la vida

Si hay un lugar en el mundo del que no quiero regresar, ese lugar eres tú. Si hay unos ojos que no puedo dejar de mirar, son los tuyos. Si hay algo que no quiero que desaparezca de mi lado, es tu cuerpo. Y así voy perdiéndome en cada pequeña cosa, porque todos los objetos cuando tú me faltas, cuando me tengo que ir a casa de nuevo a quedarme solo- porque estar sin ti es quedarse solo-, terminan enlazándose en un pensamiento que tiene que ver contigo. 
   Me alegro tanto de no comprender de dónde salen estas ganas de ti, de saber que el sitio de mi vida está a tu lado y en ningún otro lugar. Creo que ya te lo dije, que es algo tan natural como tener ojos, manos y un corazón que late dentro del pecho. Esa no comprensión del amor, esa involuntariedad que me lleva a ti, como los ríos se encaminan hacia el mar sin saberlo, es lo único que me pone una sonrisa en la cara cada día, lo que me hace sentir feliz hasta de pestañear porque pestañeo cerca de ti. De verdad que es una felicidad animal, como la que puede sentir un pájaro que vuela sobre la luz del atardecer, o un delfín saltando en mitad del océano.
Así de feliz me hace la vida a tu lado, y ese tiempo que paso contigo, y este sentirte dentro de mí como lo más valioso de mi vida, es algo que no cambiaría por nada en el mundo. Me considero la persona más afortunada del planeta, te lo digo en serio. No sabes lo tranquilo que me dejas interiormente después de haber estado contigo, como si tuvieras un poder sobre mí que me relaja y me hace más humano y mejor. 
Ya sabes que siempre te doy las gracias, pero es que es lo que siento hacia ti.  Un profundísimo amor que empieza y acaba en un agradecimiento constante y en una ilusión y una esperanza que no tienen nombre. Lo que te quiero no tiene nombre, y lo que significas para mí tampoco. Cada pequeña cosa, de cada pequeño momento se multiplica dentro mí, todas tus miradas, todas tus sonrisas, todas las veces que te doy la mano, o la meto debajo de tus axilas para poder calentarlas por el frío. Todo eso, es la eternidad de la que hablan tantos poetas y escritores, son los sentimientos que llevan a cualquier pintor a dejar algo hecho en un lienzo, al escultor romper las piedras buscando la forma de lo que quieren plasmar. 
Me das la vida.
Te quiero, un millón de besos, mi vida.
FJLeón